viernes, 12 de octubre de 2012

Las mentiras de Beyer


Con fecha seis de septiembre, los distintos actores de la educación entregaron al Ministro de la cartera, Harald Beyer, una carta donde exponen los puntos que consideran claves para lograr un sistema de educación equitativo y de calidad.

El Ministro respondió a finales del mismo mes -en una extensa carta- exponiendo la visión del gobierno en este tema, todo sustentado con una gran cantidad de datos duros y afirmaciones categóricas. Particularmente, nos llamó la atención el siguiente fragmento:

(…) no es casualidad que un reciente estudio (Benaabdelaali et. al., 2012) muestre que el nivel de desigualdad educacional entre los más jóvenes se encuentra al nivel de los países desarrollados y que ello ha ido acompañado de un aumento muy importante en promedio de escolaridad, quedando este en niveles similares e incluso superiores al de dichos países.”

La aserción es, al menos, controversial. Mas aún tomando en cuenta las movilizaciones de los últimos dos años. Sin embargo, el ministro no duda y respalda su afirmación con el estudio de un impronunciable académico extranjero. La verdad de la premisa estaría -entonces- justificada, si no fuera porque el estudio citado no afirma lo que Beyer menciona en la carta.

El artículo que cita el ministro lleva por título “A New Data Set of Educational Inequality in the World, 1950-2010: Gini Index of Education by Age Group”. Sus autores, Benaabdelaali Wail, Hanchane Said y Kamal Abdelhak, según señala la Social Science Research Network1, son miembros del Alto Consejo de Educación de Marruecos y académicos de la Universidad de Toulon-Var, Francia. Efectivamente, el estudio señala que los países en vías de desarrollo (sin hacer referencia explícita a Chile) muestran indicadores de desigualdad educacional comparables con los países desarrollados, pero al nivel que éstos tenían en los años cincuenta. Si comparamos los índices actuales, los países desarrollados aventajan a los países en vías de desarrollo en 17 unidades (0.19 contra 0.36) en el índice Gini relativo a desigualdad educacional según el mismo estudio.

No puede ser que un Ministro utilice un criterio arbitrario y falaz para fundamentar la adopción de políticas públicas sesgadas y parciales. Es de conocimiento público que, de acuerdo al Informe presentado el año 2011 por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), de la cual nuestro país es miembro, no sólo somos el país con mayor desigualdad en el ingreso, sino que además, el que tiene mayor segregación socioeconómica en el sistema educativo, en relación a los 25 países que integran dicha organización.

Es inconcebible que una autoridad gubernamental realice una interpretación antojadiza de un estudio internacional para la adopción a ultranza de políticas públicas que responden a una concepción ideológica que excluye los elementos necesarios para comprender en su real dimensión la problemática de la educación. En el fondo, lo que Beyer hace es simplemente disfrazar con un argumento de autoridad una posición dogmática. Este tipo de actitudes revela que el gobierno no está dispuesto a ceder ni un milímetro los principios estructurales de la educación de mercado, al punto de llegar a tergiversar artículos académicos para respaldar el éxito del modelo.

No intente confundirnos con tanta retórica amistosa, señor Ministro. Si desea excluirnos del debate al cual nos invitó con argumentos técnicos, le pedimos gentilmente que esté a la altura del cargo que ocupa, y los respalde debidamente.

Colectivo NODO
Facultad de Derecho, Universidad de Chile

sábado, 8 de septiembre de 2012

¡A pasar del emplazamiento a la disputa real!


El llamado segundo tiempo de las movilizaciones se ha puesto en marcha. El escenario se ha vuelto mucho más dinámico siendo esto patente en las discusiones que estas semanas hemos hecho frente en nuestros espacios, sobre todo con el levantamiento de los primeros paros y acciones masivas. Sin embargo, debemos ser justos con algunos elementos.

No es extraño decir que el escenario se ha dinamizado principalmente por el actuar de los secundarios, quienes en la calle y con la toma de sus establecimientos han materializado un vínculo real entre el contenido y la radicalidad a la hora de proponer su pliego de demandas. Por otro lado, la CONFECH ha volcado su mirada al posicionamiento mediático y el llamado a la expresión universitaria, cuestión que en nuestra Universidad ha tenido una mayor recepción que en el resto del país.Así, eldiscurso de la radicalización en lo universitario se ha traducido en maniobras que en lo concreto, se reducen a acciones pasivas, desplazando la lucha por cambios estructurales a un peticionismo que reacciona frente al ritmo del propio gobierno y los ajustes que el sistema educativo requiere para su perfeccionamiento.

De las “5 exigencias para avanzar hacia un nuevo sistema educacional”
Discrepamos con las voces que ven al emplazamiento como un verdadero avance en términos de articulacióno como el primer emplazamiento ofensivo de los estudiantes. Este documento hoy, marca un retroceso si lo comparamos con las demandas planteadas durante el 2011, desalojando su concreción y la necesaria radicalidad en contenido, limitando, lógicamente, los avances estratégicos en el proyecto de la educación que queremos.

Al plantear la forma del emplazamiento, se asume un contexto político adverso, en donde el movimiento estudiantil se encuentra con menores fuerzas para presionar y por tanto, aquello que debiese ser nuestro soporte ofensivo se convierte en la camisa de fuerzas conteniendo nuestro despliegue como movimiento. El contenido es ajustado al marco de posibilidades de victoria del ahora, no nos abre un camino claro en la lucha, ni apunta a subvertir una determinada relación de fuerzas sino por el contrario,modera en su contenido y función táctica la lucha por la educación.

Además, no prioriza las demandas que debiesen ser el sustento de nuestro proyecto, sirviendo más como un creativo collage que como reflejo de lo que queremos lograr. El frenar los proyectos de ley se pone en el tapete y abre la posibilidad de que una fuerza social, como la estudiantil, adquiera el carácter de mediador de la burocracia legislativa y sirva como botón de pánico de la agenda del bloque dominante¿Y en qué minuto es el propio pueblo quien dirige su lucha para disputar, vencer e implementar la educación que quiere? ¿En qué medida con acciones como esta no somos sino fuerza testimonial que se diluye en los muros del consenso imperante? ¿Cómo arrinconamos la mercantilización y proyectamos nuestra educación?

Del cómo avanzamos
Hoy más que nunca hacen falta claridades que nos lleven a radicalizar la movilización tanto en contenido como en formas. Es decir, que se condigan los lineamientos de la sociedad que queremos, con las demandas y con las formas de movilización que levantamos. La lucha estudiantil no puede acotarse ni dirigirse a resoluciones institucionales, sino que el movimiento debe ser capaz de generar una alternativa que haga sentido al pueblo en su conjunto, imprimiéndole no solo la fuerza moral sino también creando el soporte material de su propia independencia de clase y, por tanto, antagónica a cualquier reproducción del modelo educativo. Es decir, nuestra movilización, nuestras demandas, debe hacerle sentido al pueblo y no a los que dominan.

Debemos disputar con el Ejecutivo en una lucha confrontacional, sin confundirnos con que el parlamento es un espacio, ya que lo único que se puede esperar de aquél es que las fuerzas políticas con intereses en la institucionalidad se posicionen a través del lobby. Esta lucha debe sustentarse en la fuerza de nuestros proyectos y en el crecimiento de la alternativa estudiantil y no en la negación de las acciones del gobierno. Debemos exigir las mejoras materiales para todos los niveles de la educación y debemos ser nosotros, el pueblo movilizado, quien construya el sentido de la educación en la cotidianidad.

Así, la movilización tiene la potencialidad de superar realmente la inercia y la superficialidad con que se forja hoy; nos falta la radicalidad necesaria en las demandas y en el proyecto, de manera que las actividades que se hacen hoy en nuestros espacios tengan sentido y apunten a acumular la fuerza que necesitamos. Por esto, también un objetivo es la recomposición de la organización estudiantil, con un carácter permanente y que selle el vínculo intransable entre nuestra política y el cómo nos desplegamos en el escenario actual y los futuros, aglutinando nuestra praxis cotidiana en la perspectiva de un proyecto popular de educación.

Con todo lo anterior, hoy debemos avanzar en dos ejes: fin de mercado educativo en todos sus ámbitos y fortalecimiento del sistema estatal, cuestión que desaloje al mercado como amo y señor de la entrega de enseñanza.Cuestión aparte merecerá la generación de un proyecto de la educación que el pueblo debe implementar, que dispute con el actual modelo, desde su raíz, que destruya cualquier posibilidad de apropiación privada del conocimiento, y que forje en esa nueva sociedad a los hombres y mujeres que construirán el camino de su necesaria emancipación.

¡Educación digna e igualitaria para una nueva sociedad!

El Despertar – FEN
La Escotilla  – Salud
La Revoltosa – INAP
NODO – Derecho
Plataforma Colectiva – Sociales

jueves, 19 de enero de 2012


MANIFESTACIÓN ESTÁ AUTORIZADA PARA HOY A LAS 18 HORAS

Ley Hinzpeter toma Suma Urgencia y genera nueva protesta universitaria



“Es la clásica respuesta de la derecha cuando está desesperada, cuando no tiene iniciativa, cuando no tiene proyectos comienza con más autoritarismo”. Eso dice el presidente de la Fech, Gabriel Boric, sobre la suma urgencia que tomó este martes el proyecto de Ley que fortalece el resguardo del orden público, más conocida como la Ley Hinzpeter o Ley Anti tomas.
Por eso la Fech hizo un llamado para hoy frente al Palacio de Tribunales para manifestarse en contra de la iniciativa legal que pretende criminalizar las tomas de establecimientos públicos y que, entre otras cosas, cambia la figura penal para quienes participen o hayan incitado desórdenes públicos con penas de 541 días a 3 años de presidio. La marcha está autorizada por la Intendencia de Santiago, según dijo el mismo dirigente magallánico.
“Esta es una señal política muy clara del gobierno y que finalmente pretende forzar esta ley. Es la clásica respuesta de la derecha cuando está desesperada, cuando no tiene iniciativa, cuando no tiene proyectos comienza con más autoritarismo. Y lo que hay en esta ley es una limitación inaceptable a la libertad de expresión, no sólo de los estudiantes sino que de toda la ciudadanía que cada vez está más empoderada y desde el gobierno, o el ministerio del Interior particularmente, se pretende amarrarla. Es muy sintomático del divorcio entre la ciudadanía y el gobierno”, dice Boric.
El llamado ya se regó por todos lados ayer a través de Facebook y Twitter y pretende, según el mismo Boric, “demostrar que los estudiantes seguimos preocupados de lo que está haciendo el gobierno con esta iniciativa que al final del día criminaliza todo lo que hicimos el año pasado”.
“Esta es una persecución de la gente que se movilizó el año pasado. Nosotros condenamos también los hechos de violencia que surjan desde nosotros. No hay que ver la paja sólo en el ojo ajeno. Si han habido destrozos o robos, cosa que debe comprobarse por la justicia y no enjuiciar a la gente sin el debido proceso, bueno, eso también es condenable. Pero lo que se está haciendo acá es hacer pagar a justos por pecadores y no sólo a los estudiantes sino que a los ciudadanos”, señaló.
Sobre el avance de la ley, aprobada en comisión el pasado 21 de diciembre, los estudiantes no descartan recurrir a organismos internacionales para impugnar la iniciativa legal si el llamado a los parlamentarios chilenos a no dar curso al resto del articulado de este proyecto de ley, que además el martes terminó su tramitación en el Senado .
Retiran norma para entregar grabaciones
En tanto, ayer por la tarde el presidente de la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional, Mauricio Weibel, recibió un telefonazo del ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, confirmándole que el gobierno chileno retirará la cláusula del proyecto de ley donde se facultaba a la Carabineros solicitar a los medios de comunicación la “entrega voluntaria” de grabaciones, filmaciones u otros medios electrónicos sin orden judicial, con el fin de identificar a posibles autores de delitos.
En la misma línea, el Círculo de Periodistas de Santiago consideró ayer que el proyecto de ley constituía “el peor atentado al ejercicio del periodismo libre desde la instalación del sistema democrático en 1990″. Según esa organización, la propuesta convertía al periodismo chileno “en un brazo auxiliar de los cuerpos policiales” y colocaba a los informadores que se nieguen a entregar su material de trabajo “bajo el riesgo de ser encausados por obstrucción a la Justicia”.

martes, 4 de octubre de 2011

NUESTRA CONSIGNA ES Y SERÁ EDUCACIÓN GRATUIDAD PARA TODOS

Por Jaime Labra, Miembro del Colectivo Nodo, Derecho Universidad de Chile.

“Los tratados de derecho humanos son claros” (…) “Si bien la enseñanza primaria debe ser totalmente gratuita, los estados también están obligados a adoptar medidas para implantar la enseñanza secundaria y superior progresivamente gratuitas”

Estos son palabras de Kishore Singh, relator especial de Naciones Unidas en materia de educación. Estos dichos manifiestan una necesidad que es aceptada hasta en los estados con mayor desarrollo capitalista del mundo. Incluso en estas economías se ha entendido que el derecho a la educación no puede depender nivel adquisitivo de las familias. La necesidad de avanzar a una educación gratuita y de calidad en todos sus niveles, con un acceso igualitario, es urgente.

En este histórico año, la consigna de Educación Gratuita ha crecido a pasos agigantados. La Mesa de Diálogo con el gobierno este miércoles 5 de octubre se junta a discutir el tema con exclusividad y nosotros como estudiantes debemos tener una postura clara frente a la situación y al tema. Esto no significa en ningún caso que este sea el único tema relevante ni mucho menos, solo es uno más de los temas centrales que hay que discutir. Este artículo de acuerdo a la coyuntura, sin ser totalizante, intenta clarificar posturas en algunos puntos:

1) La Educación es un Derecho Social, no una Mercancía.

Este tema se ha tratado mucho, por lo que no me quiero extender, pero no está de más decirlo. La educación es un Derecho Social y como tal no puede estar supeditado a la capacidad adquisitiva de las familias, que es lo que sucede cuando se responde a la lógica del mercado. Por definición solo es demanda de una mercancía quien tiene los recursos suficientes para adquirirla. Al ser considerada la educación un Derecho Social (y no una mercancía), esta debe ser universal y equitativa para toda la población. Por lo tanto debe estar asegurado el acceso a este derecho para todos y dada la situación que vive nuestro país la única forma de lograr universalidad y equidad de este derecho es con gratuidad para todos.

2) Argumento en contra: “Los que pueden pagar que paguen”.

Uno de los principales argumentos que esgrimen contra la posibilidad de una educación gratuita es que el Estado no tiene porqué financiar la educación de los más ricos con el dinero de los más pobres. Se ha escuchado mucho últimamente en los medios de comunicación esta frase entre miembro de la concertación y la derecha. Este es un discurso claramente populista que intenta ver la medida como una petición aislada, para poder derrumbarla. Hay que comprender que el movimiento estudiantil está planteando un cambio radical del modelo educativo, del modelo de sociedad que queremos. Por lo tanto no podemos ver las demandas una por una, hay que ver como avanzamos hacia un cambio general del sistema.

Hoy, los más pobres han sido impedidos de ingresar a la Educación Superior, dado el sistema de selección a través de la PSU, que es claramente un filtro socio-económico sumergido en la lógica meritocrática. Como se ha sostenido también durante la movilización, esto hay que cambiarlo a través de políticas de Acceso Igualitario que se sobrepongan al filtro de la PSU y permita el acceso del pueblo a la Universidad. Las grandes mayorías explotadas del campo popular deben tomarse la academia e impregnarla con sus necesidades, generando un conocimiento al servicio del pueblo y sus luchas. Por lo tanto, la Universidad no debe ser un centro de reunión de los ricos y poderosos para ver como se hacen más ricos y poderosos. Pareciera que la gente que mantiene este argumento asume que esto es y será así.

Uno de las principales falacias de este argumento es que los recursos del estado no deberían porque ser escasos. En palabras de Carlos Pérez: “En cuarenta años la masa estudiantil total del país se ha duplicado, pero las ganancias obtenidas sólo por la extracción de cobre han aumentado ochenta veces. Los “recursos escasos” no son sino una excusa hipócrita enarbolada justamente por los que han contribuido a que actualmente sean escasos.

Este argumento en contra de la educación gratuita debe ser resuelto de mejor manera que solo manteniendo el statu quo. Debemos recoger la necesidad de que la Educación sea financiada por los más ricos de este país, pero no por medio de un financiamiento del pago de sus propios estudios, sino que a través de tributación al Estado por parte de las grandes empresas. Una reforma tributaria es indispensable para este objetivo. Los ricos y las grandes empresas deben financiar la educación, pero no solo la suya, sino que la del pueblo en su conjunto, por medio del pago de impuestos que centralicen los recursos y sean mejor repartidos en toda la población. Es aquí donde la demanda de Educación Gratuita cobra su real sentido.

3) No es lo mismo Gratuidad que Becas.

El ministro Bulnes se ha jactado de no ser intransigente ya que el está dispuesto a entregar gratuidad a los estudiantes pobres (se habla de los primero 7 deciles) a través de Becas. Pero no debemos olvidar que Beca no es sinónimo de Gratuidad.

En primer lugar las becas están en su mayoría condicionadas a un cierto rendimiento y a una serie de requisitos que dificultan la concreción de este Derecho Social. Por condiciones prácticas un estudiante pobre posiblemente tendrá que trabajar o tendrá que ocupar su tiempo en muchas más cosas que solo estudiar, dada su condición socio-económica, por lo que difícilmente podrá mantener un rendimiento elevado al nivel que exigen ciertas becas. Es sumamente injusto que a un estudiante pobre se le exija mayor rendimiento que el que se le exige a cualquier estudiante. Esto surge por una aberración inicial: Se cree que al estudiante pobre se le está haciendo un favor al educarlo sin que pague el total del arancel. Esto genera la siguiente dicotomía: Si eres pobre, para seguir estudiando (porque de lo contrario no podrás pagar) tienes que pasar con una nota tus ramos o pasar una cantidad ramos mínimo y si tienes dinero puedes pasar con una nota inferior a la de un pobre y seguir estudiando. Aunque esto se modificara, de todos modos, el condicionamiento de la institución que paga la beca, siempre será perjudicial para el estudiante.

Por otro lado existe la absurda situación que muchas que se suponen completas, pero no cubren la totalidad del arancel, por lo que el estudiante debe pagar de todos modos un monto. Esto se debe a que los aranceles de referencia que se utilizan no cubren la totalidad del precio de mercado, ya que los aranceles están determinados por este y no fijados por el Estado, dada la lógica del autofinanciamiento.

Ante esta situación entonces debemos ser claros: No queremos más becas, queremos gratuidad absoluta e incondicionada para los estudiantes. Que no haya más condición que los requisitos académicos que la universidad les pide a todos sus estudiantes. La gratuidad debe llegar por aportes basales a las Universidades.

4) Problema con Rectores

Lamentablemente el ministro ha dado en el clavo con respecto a esta situación. Al Estado le corresponde hacer de su política, una que permita un marco jurídico y social determinado que imponga la gratuidad, y por lo mismo entregar los fondos suficientes para que esta sea real (esto lo analizaremos en el punto 5).


Esto el ministro lo está utilizando para sacarse de encima un problema, pero lo cierto es que se nos viene una lucha interna muy relevante y que ha avanzado soterradamente durante la movilización. Ya se ha dicho por parte de algunos rectores que el financiamiento que llegará del Estado a las instituciones no se traducirá en bajas de aranceles. Está en manos de los rectores el cómo se utilizarán los fondos que se le administrarán a la Universidad. El principio de autofinanciamiento es algo que debemos combatir desde su raíz y los rectores no comparten esta apreciación. Tan aberrante será esto que mientras obtenemos más fondos para las Universidades Tradicionales, al mismo tiempo los rectores nos subirán los aranceles.


Las Universidades del Estado han sido arrastradas al juego del mercado. Es de vital importancia que gran parte de los recursos que obtengamos sean directamente para la eliminación o baja del arancel según el caso, ya que es la única forma de romper autofinanciamiento que hoy tiene a muchas familias endeudadas si poder pagar.


Debemos comprender también que los fondos que lograremos en su totalidad no deben ser exclusivamente para la educación gratuita, sino que también para el fortalecimiento de las instituciones de educación estatales. Debemos tener en cuenta que las universidades del Estado más precarizadas necesitan mayores aportes, que superen la rebaja o eliminación directa a futuro de los aranceles (gratuidad), para de esta manera usar estos recursos extras en la revitalización directa de la Educación Estatal y Pública.

5) Progresividad y Política de Estado

Este movimiento estudiantil está luchando (entre otras cosas) por EDUCACIÓN GRATUITA PARA TODOS EN TODOS SUS NIVELES. Eso no debemos olvidarlo nunca, más allá de los que salga de la mesa de diálogo o de las cosas que podamos obtener como reivindicaciones inmediatas.

Al tanto de esta situación entonces, debemos analizar también como encausamos estratégicamente esta pelea por Educación Gratuita en una reivindicación inmediata que nos permita seguir avanzando en esta lucha de largo aliento. Ya hemos frenado la oleada neoliberal privatizadora y hemos puesto en la palestra la idea de una Educación Gratuita y de Calidad. Debemos ahora concretizar este avance táctico e instaurar como Política de Estado esta reivindicación.

Es posible y probable que no obtengamos Educación Gratuita para todos desde esta mesa de diálogo que se nos plantea hoy en día, entonces ¿Qué es lo que el movimiento debe lograr en esta mesa con respecto a Gratuidad? La respuesta debe ahí ser clara: Primero debemos conseguir los fondos necesarios para lograr gratuidad en los sectores más pobres de la población y baja general de los aranceles, como reivindicación inmediata, pero al mismo tiempo el Estado de Chile debe comprometerse a avanzar progresivamente a la gratuidad para todos y este debe ser un objetivo del mismo Estado, que se traduzca en las disposiciones legales y constitucionales que aseguren este objetivo, con plazos definidos. Esta es la única forma de avanzar concretamente en la lucha que estamos llevando.

6) La Lucha Continua

Algunas consideraciones sobre lo anterior: Esto no significa invertir todas las fuerzas en esta mesa negociadora, ni mucho menos. Esto no es abandonar las demás formas de lucha ya que son indispensables para cualquier proceso como el que estamos llevando. Tampoco significa, en el caso de lograr el punto anterior, que debemos bajar la movilización en pos de un acuerdo. En ningún caso celebrar este supuesto “triunfo” (como lo denominaran algunos) de la mano del ejecutivo, como la gran respuesta a nuestra movilización.

La mesa de diálogo no es un objetivo final, solo puede ser útil para ENFRENTARSE al gobierno (y no continuar con una pelea absurda a través de los medios) y demostrar que este cede ante al avance de la lucha del pueblo. No valoro la mesa negociadora como un método de solución de conflictos, todo lo contrario solo nos permite hacer más visible el conflicto e incluso acrecentarlo. Es cierto, dada la desconfianza existente ante nuestra dirigencia por experiencias anteriores, las bases debemos estar atentas ante la posibilidad de la utilización de esta mesa con fines erróneos.

Esta postura de una reivindicación inmediata no significa bajarse de la movilización con lo que nos den, ni en entregarle el beneplácito al parlamento, significa amarrar elementos que nos permitan seguir dando la lucha en el presente y a futuro.

Por otro lado estos elementos que queremos amarrar, no necesariamente se van a lograr a través de una mesa de negociación, hay que dar la lucha ahí y es posible que perdamos y eso no nos puede desanimar. La lucha en ese caso debe avanzar por nuevos canales de presión. La movilización debe ser permanente hasta alcanzar no solo Educación Gratuita y de calidad para todos, sino que una sociedad más justa. Este es solo el comienzo.

jueves, 29 de septiembre de 2011

QUE LA LUCHA CONTINÚE, QUE SEA CONSTANTE Y QUE SEA DE TODOS

Sumando y restando, podemos decir con seguridad que hasta ahora el balance de la movilización es positivo. Contamos con una alta aprobación por parte del resto del pueblo que nos ve como un ejemplo de lucha, con nuevos espacios organizados en nuestras facultades que debemos ser capaces de mantener a largo plazo y sobre todo con la certeza de que esta pelea debemos asumirla como un paso más en la disputa por un proyecto educativo liberador y para todos, que no se deje regir por el mercado ni por el afán lucrativo.

No obstante, en estos meses también han quedado al descubierto nuestras debilidades. La dispersión, la conducción vacilante y la crítica debilidad organizativa y propositiva de las bases se ha expresado en la ambigüedad de las propuestas presentadas al gobierno. Tras 4 meses de movilizaciones aún no hemos ganado nada, y no es posible explicar esto echándole la culpa a algún dirigente o a los métodos de negociación, puesto que el problema de fondo está en la falta de claridades y capacidades políticas para constituirnos como un actor antagónico que tenga la fuerza suficiente para imponer sus términos sin pedir permiso. Por esto es que no basta con poner en jaque comunicacional a los partidos políticos dominantes - como son la alianza y la concertación -, ya que la tarea primaria e ineludible a realizar es el trabajo constante y permanente para construir organización y conciencia en conjunto con todos nuestros compañeros, que se proyecte en el tiempo y que sea capaz de levantar luchas mucho más potentes en un futuro. Pero este no es el lineamiento de todo el movimiento ni estamos todos volcados a resolver las carencias que hoy no nos permiten ganar, así sin hacerse cargo de resolver este problema de fondo, hay sectores que plantean “salidas ciudadanas” como un plebiscito o una asamblea constituyente, creyendo que dichos espacios formales servirán para ganar nuestras demandas. Otros incluso valoran la mesa de negociación en su estado actual en pos de obtener alguna ganada pequeña (quizás algunas becas), buscando dejar pronto el conflicto en manos del parlamento.

Dar cuenta de las formas en que la educación neoliberal direcciona nuestros propios espacios, influyendo en la sociedad chilena, es esencial para lograr transformaciones reales y concretas desde nuestras disciplinas hasta modificar el proyecto elitista que La Chile sostiene actualmente. Por esto es necesario enfrentar las contradicciones que la propia universidad genera hoy en día, siendo una institución estatal igual de mercantilizada que el común del sistema de educación superior. Ante esto es necesario que las demandas levantadas por el movimiento estudiantil avancen en fortalecer a las instituciones estatales mermando al mercado educacional, no tan solo quitándole protagonismo al sector privado, sino eliminando cualquier lógica mercantil dentro de las propias instituciones estatales (ventas de investigaciones, títulos, lógicas crediticias, publicidad, etc.)

En los espacios locales ya sea por agotamiento, frustración o pérdida de sentido, cada vez son más los estudiantes que se van restando de las discusiones y actividades de los paros y tomas de nuestra universidad. Y si bien en esta fase de la movilización nos hemos visto forzados a discutir sobre el cierre de semestre y sobre los procedimientos de bajada o mantención de los paros, no puede ser que esos temas sean los que ocupen la mayor parte de nuestro tiempo ya que nos entrampan en formalidades y nos hacen olvidar nuestras reales tareas y desafíos, que son mucho más importantes y urgentes. Hacemos un llamado a retomar la discusión sobre la necesaria continuidad de la lucha, sobre cómo lograr que el movimiento estudiantil sea capaz de construir, disputar y vencer con o sin clases, con o sin pruebas.

Pese a que el panorama pueda parecer difícil debemos juntar más fuerzas, pues sabemos que si no hay acuerdo posible entre los estudiantes y la educación neoliberal la pelea será larga y frontal. Hoy es necesario presionar al gobierno, pero es mucho más urgente fortalecer lo que hemos avanzado y construir lo que falta. Nuestras decisiones deben tener perspectivas estratégicas a mediano y largo plazo, no podemos hipotecar el futuro del movimiento por su presente inmediato ya que para transformar la educación y la sociedad en su conjunto no basta con movilizarse algunos meses o con pelear un año, hay que organizarse todos los días y prepararse para vencer. La necesidad de realizar cambios profundos y radicales nos exigen a todos estar a la altura.

NUESTRAS DEMANDAS SON JUSTAS, NUESTRA REBELDÍA TAMBIÉN.

El Despertar – FEN

La Revoltosa – INAP

NODO – Derecho

Plataforma Colectiva – Sociales

Sept 2011

domingo, 5 de junio de 2011

DERECHO A PARO, POR LA EDUCACION PUBLICA!

Como Nodo declaramos nuestro apoyo rotundo al paro y la necesidad de que los estudiantes seamos parte activa y participativa de la movilización:

1. Porque la movilización no es desgastarse, es inyectar fuerza. Basta de la campaña de terror sobre las movilizaciones: la única manera que hemos tenido de ser escuchados ha sido saliendo a la calle, con las tomas y los paros.

2. Porque hasta las universidades supuestamente públicas están funcionando bajo la lógica del mercado. Es un momento crítico, estamos entrando de lleno al punto sin retorno de la educación pública y es nuestro deber manifestarnos. Es el momento de actuar

3. El Paro es una forma de movilización valida y necesaria, que nos da tiempo y no es excluyente con otras formas de movilización. La historia ha sido categórica al demostrar que las mesas de diálogo y las negociaciones extensas llevan a nada, especialmente, cuando el interlocutor designado para negociar es dueño de una universidad privada caracterizada por el lucro y la elitización grotesca. La participación de la movilización es esencial. Si tiene alguna idea, HÁGALA.

4. Porque Derecho no está movilizado y tiene el deber de movilizarse. La idea de que hemos estado movilizados desde el inicio de las marchas, no es más que un tranquilizador de conciencia y una falsedad. Las movilizaciones tienen que ser fuertes y consistentes: no se trata de ir a marchar una vez cada tres semanas, es de hacer notar la cantidad de fuerza y acción de la que es capaz el estudiantado. Nosotros nos quedamos en el apoyo marginal, del otro lado del vidrio, una vez cada cierto tiempo: eso NO SIRVE.

5. Porque la movilización es generalizada. Porque ya están tomadas la u de playa ancha, la Católica de Valparaiso, la Arturo Prat y la Universidad de la Serena; también están en paro la UTEM, UMCE, la Federico Santa María, la USACH, la Católica del Maule, la Universidad de Concepción, la Universidad de Atacama, Universidad de la Frontera, la Católica Santísima de Concepción, y en la Chile varias carreras.

6. Porque nuestras prioridades están claras. Prefiero menos vacaciones y una recalendarización de pruebas a una educación de mercado, elitizada, mediocre y disminuida al fin privado de turno.

jueves, 2 de junio de 2011

Elementos para discutir una propuesta que apunte a cambiar radicalmente el acceso a la Educación Superior en Chile.

“La más sencilla observación muestra que en todos los contrastes notables que se manifiestan en el destino y en la situación de dos hombres, tanto en lo que se refiere a su salud y a su situación económica o social como en cualquier otro respecto, y por evidente que sea el motivo puramente “accidental” de la diferencia, el que está mejor situado siente la urgente necesidad de considerar como “legítima” su posición privilegiada, de considerar su propia situación como resultado de un “mérito” y la ajena como producto de una “culpa”.

Max Weber, Economía y Sociedad

La marcada elitización a la que se ha sometido permanentemente la matrícula de nuestra Universidad, la matrícula de las universidades llamadas “tradicionales” en general y en particular de nuestra Facultad, no puede dejar a nadie indiferente. Como es sabido, actualmente el mecanismo principal por el cual se ingresa a la Universidad es la PSU, la cual está directamente vinculada con el colegio de procedencia y el nivel socioeconómico (NSE) de los estudiantes.

Pero más allá de centrarse en la necesaria crítica a la PSU, el presente documento pretende contribuir con elementos que aporten al debate sobre cómo materializar un sistema de acceso diferente, basado en principios que, aplicados de manera progresiva desde nuestra Facultad, permitan proyectar propuestas de fondo a la totalidad del sistema de Educación Superior (ESUP).

1. La discusión al interior del grupo de investigación CESCC-OPECH

Hace ya dos años se conformó por iniciativa del CESCC un grupo de investigación con apoyo de la OPECH y estudiantes de nuestra Facultad[1], con el objetivo de abordar el tema del acceso a la ESUP bajo la premisa de que éste se encuentra fuertemente estructurado en términos de clases, es decir, fundamentalmente orientado a satisfacer las necesidades de los sectores más acomodados de la sociedad chilena, así como parcialmente abierto a las aspiraciones de la llamada “clase media” para evitar un descontento generalizado.

Luego de estudiar detenidamente el tema, una de las conclusiones a las que se llegó más tempranamente en dicho grupo de investigación, es que plantear el debate a partir de nociones como el talento, el esfuerzo individual o la “meritocracia” -noción que abarca las dos anteriores- como un objetivo deseable y/o un mecanismo de selección, implica dar una batalla de ideas reconociendo de antemano la victoria de quienes han generado conscientemente el descalabro que se puede apreciar en la ESUP para satisfacer sus propios intereses.

Para explicar esto deben aclararse de inmediato algunas cosas. En primer lugar, ¿Qué es la “meritocracia” exactamente y qué problema podría haber con ella? Profundamente funcional y ligado al sistema neoliberal, este concepto (originario del discurso filosófico del liberalismo, y conducente a su ideal de “sociedad capitalista con movilidad social”) propio más bien de un discurso de centro-derecha, ha sido apropiado por diversos sectores de izquierda o progresistas, quizás acríticamente, sin advertir las consecuencias de su aceptación.

Escondiendo las razones estructurales y sociales que condicionan inexorablemente los resultados en el ámbito de la educación, la aparentemente noble y neutral meritocracia, opera y siempre ha operado como un discurso naturalizador y legitimador por excelencia de las desigualdades a la hora de evaluar los éxitos o fracasos de los individuos, generando una falsa oposición entre exitosos y perdedores, que encuentra su expresión más radical en el hecho de que los propios estudiantes tiendan a sentirse plenamente “culpables” por sus resultados sin considerar sus condiciones materiales, ya sean ventajosas o perjudiciales.

Bajo la promesa de que solo en base a los propios méritos uno obtiene la posición social en que se encuentra, una sociedad con una fuerte concentración de la riqueza en un puñado de familias intenta desviar la incómoda idea de que no se trata de cuanto esfuerzo y empeño ponga un humilde trabajador: los límites de la movilidad social vienen determinados por la estructura misma del sistema económico que genera la desigualdad y la convierte en ley. Y sería la más criminal de las cobardías que las ciencias sociales no sean capaces de ponerlo en evidencia.

2. El acceso en la Universidad de Chile y el baile de los que… se esfuerzan

En el ámbito de la educación, apelar al esfuerzo o al talento -que son las dos caras de la meritocracia- para determinar quiénes ingresan a la ESUP, trae consigo dejar de lado importantes elementos respecto al desarrollo de las habilidades personales y de la influencia que tienen los distintos entornos sociales de los individuos.

En primer lugar, el talento es un elemento que se desarrolla a lo largo de la vida, y solo en una ínfima proporción responde a factores biológicos: la clave está siempre en las posibilidades materiales que tienen los individuos de desarrollar ciertas habilidades y de los estímulos que refuercen dichas actividades. En segundo lugar, la noción de esfuerzo es bastante relativa y difícil de medir. Por ejemplo: ¿cómo comparar al único estudiante que en un colegio municipal precario logra sacar 500 puntos, con aquel que en un colegio particular obtiene fácilmente 650 puntos junto con varios compañeros? ¿Quién se esforzó más?

En efecto, un estudio del grupo de investigación CESCC-OPECH constató que en FACSo los estudiantes que provienen de colegios particulares (que representan apenas a un 4% del total de colegios en Chile) no necesitan ser destacados en su establecimiento, basta con que estén en el promedio o incluso por debajo de éste para sacar el puntaje suficiente para ingresar a la Facultad, mientras que los que vienen de colegios municipales (cerca de un 43% del total de colegios) deben estar en su mayoría por sobre el promedio de su colegio para que su puntaje les alcance.

Pero lo interesante es la interpretación que se puede hacer de estos datos: en vez de indignarse y exigir al cielo que los estudiantes de colegios particulares deban ser los más esforzados para entrar a la Universidad, es mejor preguntarse ¿Por qué en cierto tipo de colegios el mérito no es un requisito excluyente para llegar a la ESUP, mientras que a los estudiantes más pobres se les exige como si fuera una regla imprescindible? Este sencillo fenómeno demuestra que no es realmente necesario ser “el mejor” de un curso o de una generación para llegar a la Universidad, y que si se exige en un sector y no en otro es porque hay un grupo social que quiere mantener como privilegio el acceso, o la posibilidad del acceso a la ESUP, y restringirlo controladamente a la mayoría de la población.

En relación a este mismo dato, y al observar la composición de la matricula de la Universidad según tramos de ingreso ¿Por qué se le exige ser los mejores a los individuos de menores recursos para acceder a la ESUP, mientras que de los sectores más acomodados puede acceder la mayoría independientemente de su ranking en el colegio? ¿Por qué la composición de la matricula sobre-representa a los sectores más acomodados y a su vez sub-representa a la mayoría de la sociedad? ¿Qué justicia hay en esto?

Como se puede apreciar la respuesta es más política que técnica, apela a lo que se quiere entender como educación. En ese sentido, al utilizar la noción de mérito como criterio para el acceso se apunta a mantener los cierres sociales y a la permanencia de privilegios de los grupos más favorecidos; como también a través de la casuística y el milagro de que algún estudiante de los primeros quintiles logre estudiar, se pueda decir que el sistema realmente funciona. La PSU como herramienta de “medición” construida en base a esta ideología de la meritocracia sirve entonces para crear este filtro y estos “casos ejemplares” de “esfuerzo”, “méritos” y “ascenso social”. En este sentido, resulta de gran relevancia el para qué sirve la educación superior y, luego de ello, posicionarse ante el argumento hegemónico meritocrático que tiene por ideal el mito de la igualdad de oportunidades. ¿Qué otra opción de ideal tenemos? La educación como derecho universal y gratuito, y la igualdad de resultados como horizonte.

3. ¿Qué hacer en FACSo? Buscando otro tipo de respuestas

Ahora bien, a pesar de la visión política que se puede construir en torno al tema de acceso a la ESUP, se deben considerar las capacidades de acción que se tienen actualmente y las iniciativas que se han llevado a cabo en los espacios de la Facso. Es así como aparecen los Cupos de Equidad, una propuesta construida desde la Facultad para enfrentar el gran tema de la desigualdad en educación, que apuesta por dar cabida en el ingreso a estudiantes que por medios normales no lo hubieran conseguido. Sin embargo, a pesar que con este cupo se cuestionan ciertos parámetros con que se mide el derecho de un estudiante a entrar a una institución de educación superior, no es un mecanismo que haga temblar en lo más mínimo al sistema de educación en general. Sólo al poner la barrera de los 600 puntos se dejan afuera al 44% de los establecimientos educacionales, que son aquellos que no logran siquiera que 1 estudiante logre ese puntaje[2]. Asimismo, dentro del selecto grupo de los 64 colegios municipales y particulares subvencionados que logran un promedio PSU igual o mayor que 600 puntos, se observa que tienen un I.V.E. promedio de 35,5%, vale decir, son establecimientos que no presentan altas tasas de vulnerabilidad en sus alumnos. Incluso de los 64 colegios según la JUNAEB, el 78% se les considera como medio-alto y el 17,2% como alto. De estos establecimientos el 74% no tenía necesidad de subvención preferencial (Directorio SEP 2010). Por lo tanto, ¿qué cambio sustantivo pensamos hacer cuando este mecanismo de acceso igualitario no logra enfocarse en aquellos estudiantes que tienen una reducida o nula posibilidad de entrar a la educación universitaria y, por el contrario, atiende a un sector donde ya es una alternativa real entrar a una institución de este tipo?

Siguiendo con lo anterior, otro de los aspectos que surgen en torno a los Cupos de Equidad, es la pertinencia de incluir a colegios emblemáticos dentro del foco a quienes se les destina este ingreso especial. Cuando se espera que el sistema de educación sea considerado realmente como un derecho y que en la práctica se traduzca en el hecho de que todos tengan la posibilidad de recibir una educación de calidad, el potenciar y dar más beneficios a colegios que desde la básica están seleccionando a los mejores estudiantes es un acto que contradice tal visión. Los colegios emblemáticos se caracterizan por el alto nivel educativo que imparten, pero también por operar bajo la misma lógica de la meritocracia, puesto que al elegir a los mejores es más fácil cumplir con el rol educativo de tales instituciones. Entonces, los Cupos de Equidad estarían dando más facilidades a quienes en sí ya cuentan con altas posibilidades de entrar a una institución de educación superior, lo que no sería malo si no fuera por el hecho de que se excluye a sectores de estudiantes que no cuentan con tal preparación.

Por último, si vamos a hablar sobre la importancia de generar mecanismos de acceso igualitario, no podemos dejar de lado o quitarle importancia a las condiciones de estudio y continuidad de los estudiantes en sus respectivas carreras. En una facultad como la de Ciencias Sociales de la Chile, donde una gran cantidad de los estudiantes vienen con una alta preparación académica, se genera prácticas socioculturales a partir de un perfil de estudiante que no tiene grandes problemas para dedicarse a la universidad. Sin embargo, si estamos apostando por cambiar la composición social de la facultad, es necesario también transformar las prácticas con que se imparten las clases, vale decir, desarrollar un estamento docente que se haga partícipe de forma real de este proceso y genere dinámicas de estudio que aborden tales problemas, de tal manera que se tienda a una igualación en el rendimiento de todos los estudiantes de su clase. No obstante, no toda la responsabilidad recae en el estudiante ni en los profesores, sino que la Facultad como institución también debe aprender a abordar tales problemáticas; no se puede suponer que todos los jóvenes que ingresen tendrán las mismas condiciones materiales para poder dedicarse a sus estudios, es decir, asumir que todo estudiante tiene acceso a internet, que cuenta con el tiempo suficiente, que no debe trabajar al mismo tiempo que estudiar, y una serie de otros factores, genera ciertas dinámicas que imposibilitan la continuidad de los mismos estudiantes que buscamos hacer ingresar.

El Centro de Estudios Sociales Construcción Crítica apela a la noción de educación como un derecho y, en ese sentido, el acceso a la ESUP no debería estar condicionado por factores socioeconómicos, pues el horizonte es llegar a una Universidad donde exista universalidad en el acceso. Para que se tornen más evidentes las contradicciones inherentes al modelo neoliberal de la Universidad, como también en el conocimiento que dentro de ella se genera, de las prácticas de desigualdad que reproduce y finalmente del modelo de sociedad que legítima. Por tanto, sólo cuando nos planteemos que la educación es un derecho, por ende, una necesidad, podemos entender que hoy en día la educación no debe ser sólo una forma de generar movilidad social, sino que las instituciones educativas deben estar orientadas en su conjunto a pensar el país en que queremos vivir para así aportar al bienestar general de la sociedad, a partir del desarrollo científico, artístico e intelectual para que sea un aporte a las transformaciones que Chile necesita, de las cuales ya todos sabemos que una de ellas es universalizar el derecho a la educación para todos los sectores del país.

No se debe olvidar por tanto ese horizonte a la hora de desarrollar políticas que mejoren el acceso en el corto plazo, y hay que tenerlo en cuenta cuando analizamos cada política que se busca instaurar en las facultades de la Universidad. Pero mientras se siga la lógica del mérito en la confección de propuestas de acceso, la educación como derecho se seguirá alejando otros diez pasos si el movimiento estudiantil insiste en seguir caminando por ese sendero, ya que solo tiende a mantener la desigualdad social y a seguir depositando toda la culpa en los estudiantes por el poco esfuerzo que ponen en sus estudios.

[1] Mayor información sobre el trabajo de dicho grupo en www.debateacceso.blogspot.com y www.construyendocritica.org

[2] Fuente propia, obtenida a partir del cruce de datos de IVE 2011 y PSU 2010.

* Para ver tablas y gráficos: http://www.lachispa.cl/2011/06/02/declaracion-sobre-acceso-cescc/